jueves, junio 28, 2007

Con la novela El tren pasa primero

ELENA PONIATOWSKA GANA LA XV EDICIÓN DEL PREMIO INTERNACIONAL DE NOVELA RÓMULO GALLEGOS

La escritora mexicana Elena Poniatowska resultó ganadora de la XV Edición del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, con su obra El tren pasa primero. La novela fue escogida por mayoría de tres votos sobre los cinco emitidos por el jurado, integrado por Luis Britto García (Venezuela), Isaac Rosa (España, ganador de la XIV Edición), Juan Madrid (España), Luis Navarrete Orta (Venezuela) y Helen Umaña (Honduras). El Premio Rómulo Gallegos es organizado por la Fundación CELARG, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

El jurado destacó en su veredicto “en primer lugar la densidad temática y estilística de esta obra, que compendia la narrativa intimista y la novela coral, combinado con rara maestría la tensión poética con un lenguaje certero y coloquial, y la austeridad descriptiva. Se trata de una obra compleja, de personajes bien dibujados y construidos. En esencia, una epopeya colectiva por la dignificación del trabajador, mediante la reconstrucción ficcional de hechos reales”.

El jurado, luego de elogiar la calidad de las novelas recibidas para esta XV Edición, seleccionó doce obras, entre las 228 participantes, de 18 países, que a su juicio tenían “relevantes méritos”, que fueron: Tres lindas cubanas de Gonzalo Veloro (México), La hora azul de Alonso Cueto (Perú), Salvador Golomón de Alexis Díaz (Cuba), La batalla del calentamiento de Marcelo Figueras (Argentina), El síndrome de Ulises de Santiago Gamboa (Colombia), Florencia y ruiseñor de Bárbara Jacob (México), Los cristales de la noche de Carlos Noguera (Venezuela), Zapata de Pedro Ángel Palou (México), El barrio era una fiesta de Mauricio Rosencof (Uruguay), Los minutos negros de Martín Solares (México), El ejército iluminado de David Toscana (México y la ganadora El tren pasa primero de Elena Poniatowska.

A partir de dicha selección se escogieron como finalistas las novelas de Gonzalo Veloro, Martín Solares, David Toscana y Poniatowska, centrándose las deliberaciones finales en las obras de Toscana y Poniatowska, que a la postre resultó ganadora.

Poniatowska se hizo acreedora de la cantidad de cien mil dólares, medalla de oro, diploma y la publicación de la obra ganadora con Monte Ávila Editores Latinoamericana.

El premio será entregado al ganador en acto público el día dos de agosto de dos mil siete, fecha conmemorativa del natalicio de Rómulo Gallegos, en la sede de la Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos.

El tren pasa primero
La era de los lentos viajes en tren puede aparecérsenos hoy como remota fuente de nostalgia. El recuerdo de la derrota de las grandes huelgas ferrocarrileras, cobra, tal vez por lo mismo, una viveza particular. En El tren pasa primero, Elena Poniatowska combina los recursos del testimonio, la narrativa histórica y la biografía novelada para entrelazar la historia de un movimiento social con la vida pública y privada de su líder. Los hechos narrados se apegan con fidelidad a los acontecimientos históricos: la gran huelga de 1958 y la de 1959, violentamente reprimida por el gobierno; el encarcelamiento de los líderes y su liberación a principios de los años setenta. El protagonista, Trinidad Pineda Chiñas, inspirado en la figura de Demetrio Vallejo, es en cambio una creación literaria a través de la cual se explora la vida privada de un personaje público.

Elena Poniatowska
HélŠne Elizabeth Louise Amelie Paula Dolores Poniatowska Amor nació el 19 de mayo de 1932, aunque existe una confusión porque Emmanuel Carballo citó 1933 en la Antología de Jóvenes Cuentistas Mexicanos.

Su madre, Paulette, se llamaba en realidad Dolores Amor y nació en 1913 en París, hija de una familia porfiriana exiliada tras la revolución. En París se casó con otro exiliado, el heredero de la corona polaca Jean Evremont Poniatowski Sperry, y en París nacieron HélŠne y Sofía, a quien todos llaman Kitzia. Heredó el título de princesa de Polonia.

En 1941 Paulette huyó de la Segunda Guerra Mundial con sus hijas. Mexicana por herencia, decidió refugiarse en este país. El padre de Elena, que se había alistado en el ejército francés, combatió en la guerra hasta que terminó y fue a reunirse con su familia. En 1947 nació Jan, el tercer hijo del matrimonio. Su padre fundó los laboratorios Linsa, donde Elena trabajó como secretaria por un corto tiempo. Se hacía cargo de las niñas Magdalena Castillo, su nana desde que tenía 18 años y que dedicó toda su vida a cuidarla. Fue también su maestra de español. En 1949 la enviaron a un internado religioso en Estados Unidos del que regresaría en 1952.

Destinada en principio al matrimonio con un príncipe europeo, Elena decidió sin embargo dedicarse al periodismo. En 1953 empezó a trabajar en el Excelsior escribiendo crónicas de sociales que firmaba como "HélŠne''. Un año permaneció en Excélsior, y de ahí pasó a Novedades, donde se ganó un público que la seguía gracias a sus textos impredecibles.

En 1955 publicó su primera novela, Lilus Kikus. También nació Emmanuel, su primer hijo. En 1965 recorrió Polonia en compañía de su madre. Un cambio determinante comenzó, entonces, a operarse en ella. Envió a Novedades una serie de crónicas en que cuestionaba el sentido de moral establecido, el de justicia y, en general, el absurdo de la vida. Su relación con el dibujante Alberto Beltrán, socialista férreo, vino a afianzar este modo nuevo de pensar y de sentir. Elena adquirió un compromiso con México. Con Beltrán publicó Todo empezó en domingo, crónicas de los paseos dominicales de los marginados.

Una larga entrevista con Josefina Bórquez se acabó convirtiendo en la novela Hasta no verte Jesús mío, con la que ganó el Premio Mazatlán de Literatura.

En 1968 contrajo matrimonio con el astrofísico Guillermo Haro, con el que tuvo dos hijos: Felipe y Paula. En esa época decidió legalizar su nacionalidad mexicana. Elena escribió ese mismo año un reportaje sobre la tragedia de Tlatelolco que Novedades no quiso publicar, ni publicó tampoco su entrevista con Oriana Fallaci, herida durante el incidente. Meses después murió su hermano Jan en un accidente automovilístico. Su padre, completamente desmoronado, murió en 1979.

Elegido presidente Luis Echeverría, concedió el premio literario Xavier Villaurrutia a Elena Poniatowska en 1971 por La noche de Tlatelolco, pero ella lo rechazó. En 1979 recibió el Premio Nacional de Periodismo

Cronista del terremoto del 85 y del conflicto de Chiapas, sigue compaginando su labor periodística con la literaria. En 1992 publicó una novela que le llevó diez años escribir, Tinísima, e inmediatamente se puso a trabajar en Luz y luna, a la que le siguió T. Tauri. Elena Poniatowska dedica buena parte de su vida a escribir novelas, cuentos, poemas, artículos, entrevistas y sobre todo prólogos y presentaciones de libros.

Es doctora Honoris causa por la Universidad de Sinaloa, por la de Toluca, por la de Columbia ( Nueva York) y por la de la Florida en Miami.

Obras
Lilus Kikus. Ciudad de México: Los Presentes, 1955. Novela.
Todo empezó en domingo. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica de España, 1960
Los cuentos de Lilus Kikus. Xalapa: Universidad Veracruzana, 1967. Cuentos.
Hasta no verte, Jesús mío. Ciudad de México: Era, 1969. Novela.
La noche de Tlatelolco. Ciudad de México: Era, 1971
Querido Diego, te abraza Quiela. Ciudad de México: Era, 1978
Gaby Brimmer, 1979
De noche vienes, 1979
Fuerte es el silencio. Ciudad de México: Era, 1980
El último guajolote, 1982
Querido Diego, te abraza Quiela y otros cuentos, 1984. Cuentos.
La flor de lis. Ciudad de México: Era, 1988
Nada, nadie. Ciudad de México: Era, 1988
Tinísima (Vida de Tina Modotti). Ciudad de México: Era, 1992. Novela.
La piel del cielo. Madrid: Alfaguara, 2001. Novela. Ganadora del IV Premio Alfaguara de Novela 2001.

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